Toros
- Esta canción está dedicado a todos los toros muertos… y a sus almas.
Billy Corgan (The Smashing Pumpkins),
en un concierto en la plaza de toros de Las Ventas (Madrid).
- Esta canción está dedicado a todos los toros muertos… y a sus almas.
Billy Corgan (The Smashing Pumpkins),
en un concierto en la plaza de toros de Las Ventas (Madrid).
Gracias a Youtube hemos descubierto a un genio del humor en Canarias. Del humor canario, diría yo. Por supuesto hablo de Sixtolo (O Sixtonio). Nunca un doblaje fue tan divertido, tan absurdo, tan guarro (y también tan técnicamente currado). Pero, increíblemente, aún hay gente que no le conoce. Si eres de esos, tu vida está a punto de cambiar. Para bien o para mal, eso no lo sé.
Pero toda historia tiene un comienzo. Un video ya mítico. Un video que te introducira a un mundo repleto de culos, reggaeton, pollas, pollazos, dar por culo, pájaros del terror, Jinámar, maricones pasivos, sellazos, puretas cachondos, hijos de puta, bolichosos, semen, buen clima, condones de acero, golfas, putas, cachondos, huevos culeros, tangas y Kung Fu del caballo. Y, sobre todo, risas bestiales.
EL SELLOTE
La primera vez que recibes las enseñanzas de Sixtolo normalmente es una experiencia difícil de asimilar, pero si la segunda vez no te has descojonado, no eres digno de visitar mi weblog. ¡FUERA!
Si sigues aquí, puedes disfrutar de la esperada segunda parte de “el Señor de los anos”:
Reunión de los de la condicional
Como no todo es “el señor de los anos”, no hay que olvidar que Sixtolo es el inventor del kung-fú del caballo:
Trailer FuckTrix
Y para acabar por hoy, uno de sus clásicos:
Cómeme el culo
Por hoy está bien. Más videos de Sixtolo de una sentada puede causar enfermedades mentales permanentes.
“Superhéroe herido,
rocas en reproducción.
Ciclistas que distraigan,
Y Richard Clayderman en su piano sin control.”
Actualización: Fantástica parodia realizada por el programa Vaya semanita, de ETB.
España tendrá sus cosas buenas, o no, pero desde luego donde no se puede presumir es en la calidad de sus series de televisión. Las series nacionales que triunfan suelen ser comedias de situación con guiones más bien planos, de tal forma que te da exactamente igual empezar a ver cada capítulo desde el principio que desde 10 minutos antes del final. De vez en cuando hay alguna honrosa excepción, como la reciente Vientos de agua; pero en este caso, quizás se sobreestimó a la audiencia y la retiraron de antena con una de las excusas más estúpidas que se ha visto en décadas.
Mención aparte merece la nueva La que se avecina. Esta serie es una “especie” de Spin-off de Aquí no hay quien viva. Un Spin-off la española.
Los Spin-off son básicamente series en los que los protagonistas son secundarios de otras series. Algunos de los ejemplos más conocidos son Ángel, spin-off de Buffy, la cazavampiros, o Joey, que lo es de la conocidísima (por motivos que no puedo entender) Friends.
Una de las características imprescindibles de un spin-off es que se mantiene el canon. El canon de una serie es el “universo” que lo rodea. Por ejemplo, en el universo de la serie “Buffy”, los vampiros existen y son insensibles al ajo. Pues lo mismo ocurre en “Ángel”. Igualmente, los personajes que mueren en una serie también lo están en la otra, y los actores que aparecen en ambas series han de tener el mismo rol. De esta forma se asegura la continuidad, se crea un mundo consistente.
Pero estamos en España. Para hacer una serie que recuerda a “Aquí no hay quien viva”, cogen a la mayor parte del elenco original, se les cambia el nombre del personaje (”para evitar problemas con el copyright”), se les cambia el rol, se pone otro decorado y a tirar pa’lante. Ahora los gays no son gays, las madres solteras no tienen hijos, se intercambian las parejas, los frikis se tranforman en ejecutivos (aunque nadie se lo cree) y algún heterosexual se transformará en gay (tiempo al tiempo).
Eso sí, o los actores son muy malos y sólo tienen un registro, o es que se les obliga a que hagan un papel parecido (nótese el sarcasmo en la palabra “parecido”). Los directivos de la cadena deben estar felices con su invento, un “nuevo producto” que debe tener éxito asegurado, al igual que tuvo “Aquí no hay quien viva”.
Un razonamiento lógico… ¿tendrá algún fallo?
- Quizá el problema son todas esas cosas que coméis. Moos, ¿Qué has desayunado esta mañana?
- Cereales Smarties.
- Dios mío. Ni si quiera sabía que Smarties hiciera cereales.
- No hacen. Son sólo Smarties en un tazón de leche.
- Si hubiera una lista con de los diez temas de los que un hombre nunca hablaría, seguro que “Me he cepillado a tu madre” estaría el segundo… tras “Me he cepillado a tu padre”.
- ¡Por favor, Fry! ¡Yo no sé enseñar! ¡Yo soy profesor!
Hubert Fansworth, de Futurama, Capítulo 1×11
Es bastante curioso el hecho de que el profesor Farnsworth es mucho más conocido que el científico del que toma el nombre, Philo Fansworth. ¿No te suena? Debería, tiene gran parte de culpa de que desperdicies más de 3 horas al dia en tonterías.
Aquí te has lucido, Pau Donés:
Lector de El Mundo: - Me he descargado todos tus discos de internet pero procuro ir a todos los conciertos que das cerca de donde vivo. Soy mala persona??
Pau Donés: - Eres un ladrón, lo cual no quiere decir que seas una mala persona.
Y eso que es fan suyo. Pau Donés, yo que te tenía como un tio con estilo, y resulta que no eres más que un tonto. Tonto porque hay dos posibilidades para que digas esto:
Podría hacer un mejor resumen de las tonterías que dices (¿Repito mucho la palabra “Tonto”? Bueno, según Pau, esto es parte del lenguaje musical), pero David Bravo, como casi siempre, ya ha dado buena cuenta de ti.
- ¿Algo de lo que has hecho ha mejorado tu vida?
Dicen que la única manera de llegar a sabio es cometiendo muchos errores. Que el lado bueno de los fallos es lo que aprendes de ellos. Podríamos agrupar a la gente según el provecho que se saca de los errores. Algo parecido a esto:
No es trivial diferenciar estos grupos.
Veamos el caso de Pepín. Pepín conduce un coche con los neumáticos demasiado hinchados, aunque no lo sabe. Cierto dia, a Pepín se le revienta una rueda yendo por la autopista, lo que siempre es muy peligroso. Cuando en el taller le dicen que tiene los neumáticos con demasiada presión, Pepín llega a una conclusión clara:
- ¡Qué mala suerte!
Pepín es de los tipos que no aprende de sus errores. Inevitablemente, tiene otro reventón en la autopista. Eso le da que reflexionar y decide aprender de su error: Decide regular la presión de sus ruedas. Pepín está orgulloso; es un tipo listo. Lamentablemente, meses más tarde se le vuelve a reventar otra rueda. Pepín no sale de su asombro. Las ruedas estaban desequilibradas y se fueron dañando hasta que no aguantaron más. Pepín piensa:
- ¡Qué mala suerte!, pero sé que tengo qué hacer, vigilaré que las ruedas estén equilibradas.
¿Ha aprendido Pepín de sus errores?
La respuesta es NO. Pepín es poco inteligente. La solución al problema “ruedas demasiado hinchadas que pueden provocar accidentes” no es “vigilar la presión de las ruedas”. Para aprender de un error hay que ser capaz de generalizar. De extrapolar e interpolar la información que te ha dado tu experiencia. En el caso de Pepín, la solución a su problema es “revisar periódicamente todas las partes de mi coche que me podrían causar un accidente”. Pepín intentó aprender de su error y no lo consiguió, lo cual le dio, además, una falsa seguridad sobre algo que creía que tenía controlado.
Cuando se es capaz de analizar por qué se ha cometido un error, y puedes generalizar (o concretar) a partir de esa información con el fin de hacer mejor las cosas en el futuro, has aprendido no de un error, sino de 1000 errores.
